Un recorrido por el editor
Usa el editor de Kapy para dibujar un perfil sobre un plano y convertirlo en un sólido que puedas imprimir. Abre un documento y tienes cinco zonas: un visor 3D, una tira de herramientas arriba, una columna estrecha en el borde izquierdo, una línea de estado abajo y una columna de iconos en el borde derecho que se abre cuando apuntas a ella. Ni decenas de paneles acoplados, ni una cinta con once pestañas.
Una sola regla explica ese vacío: el editor te muestra las herramientas que tu selección actual hace posibles, y esconde el resto. Apréndela y podrás predecir dónde estará una herramienta en lugar de memorizar la interfaz.
La regla: tu selección manda en la barra de herramientas
Sin nada seleccionado, la barra está casi vacía: crear un croquis, insertar un objeto, importar un archivo, construir un plano, un eje o un punto de referencia. No hay botón de Redondeo, porque no hay ninguna arista que redondear.
Esas son la excepción que confirma la regla. Son lo que puedes hacerle a un documento vacío, así que están en pantalla desde el primer segundo, y la barra las pinta en un gris neutro en vez de con el color de su categoría: el color está reservado para lo que hace posible tu selección, y un grupo que está siempre ahí no marca nada.
Selecciona una cara y la barra se rellena: dibujar un croquis sobre esa cara, empujarla o estirarla, desplazarla, vaciar el cuerpo al que pertenece. Selecciona una arista y aparece otro grupo de herramientas: redondeo y chaflán, las dos operaciones que necesitan aristas. Haz doble clic para coger el cuerpo entero y aparecen los patrones, el reflejado y la pila de transformaciones. Selecciona además un segundo cuerpo y salen los booleanos, porque un booleano necesita dos.
Compara el color de la pieza en esas dos imágenes. En cuanto hay algo seleccionado, Kapy apaga el color de todos los cuerpos hasta dejarlos en un gris neutro para que el azul de la selección destaque sobre ellos. No se ha recoloreado nada. Deselecciona y vuelve la paleta.
Así que cuando falte una herramienta, mira tu selección antes de rebuscar en la barra. El botón está donde siempre; lo que ha cambiado es que nada de lo que hay en pantalla es una arista. Selecciona una y aparece. Kapy no atenúa las herramientas: las deja fuera, y el menú radial se construye igual, solo ofrece lo que tu selección hace posible. Como verás en Atajos de teclado, eso es también lo que permite que una sola letra signifique dos herramientas distintas.
Las zonas de la pantalla
El visor
Todo el centro de la ventana es el modelo. Orbita con el botón derecho, desplaza la vista con el central y haz zoom con la rueda. Al pasar por encima se resalta lo que estás a punto de seleccionar, y el clic lo coge. Todo lo que construyes se selecciona aquí, sobre el propio modelo, en lugar de en un árbol de nombres.

La barra de herramientas
La barra de herramientas es la tira de arriba. Está agrupada por lo que hacen las herramientas (crear croquis, cuerpos, booleanos, referencias, patrones, transformaciones) y cada grupo aparece solo cuando la selección lo hace utilizable. Una flecha en un botón significa que detrás se esconden variantes de la misma herramienta: tres formas de dibujar un rectángulo, cuatro tipos de engranaje.
Tienes esas mismas herramientas en el visor: haz clic derecho y el menú radial se abre donde esté el cursor, con lo que tu selección hace posible, agrupado en sectores de color. El icono, el nombre y el comportamiento son los mismos tanto si tomas la herramienta de la barra como si la tomas del radial.
No hay un segundo menú contextual en forma de lista: el clic derecho es el radial. Lo que separa los dos trabajos de ese mismo botón es el clic frente al arrastre. Una pulsación corta y suelta abre el radial. Cualquier cosa más larga, o con movimiento, orbita la cámara.
La línea de tiempo
La franja estrecha del borde izquierdo, bajo el logotipo, es la línea de tiempo de tu documento: una ficha por operación, apiladas de arriba abajo en el orden en que las construiste, desde el primer croquis hasta el último redondeo. Haz clic en una ficha para editar esa operación y todo lo que venga después se reconstruye con el valor nuevo. Pertenece a Design, así que si cambias a Media o a Print, la franja desaparece. La línea de tiempo es lo que hace paramétrico al modelo, y tiene una sección propia más adelante en este itinerario.
Las ventanas de herramientas
Arriba a la derecha hay una columna de iconos en lugar de un panel. Pasa el ratón por encima de uno y su ventana se despliega. Aparta el ratón y vuelve a plegarse. Cuáles hay depende de lo que estés haciendo:
| Ventana | Qué contiene |
|---|---|
| Cuerpos | Todos los sólidos del documento: renombrar, colorear, ocultar, elegir el activo |
| Croquis | Lo mismo, para los croquis |
| Referencias | Lo mismo, para los planos, ejes y puntos de referencia, con una papelera además: lo único que necesita una referencia y no necesita un cuerpo |
| Restricciones | Las restricciones del croquis que estás editando (solo dentro de un croquis) |
| Parámetros | Todos los valores con nombre del documento, su expresión y cuántas veces se usan |
Smart Objects |
El catálogo desde el que colocas agujeros, insertos, bisagras y texturas |
| Personalizar | El tema del editor y las ayudas del visor: los ejes y la cuadrícula 3D, y la cuadrícula y los ejes del propio plano del croquis |
Consulta estas ventanas y vuelve al visor. El trabajo se hace ahí.
La barra de estado
La barra de estado recorre el borde inferior. Informa de si se está calculando algo ahora mismo y de si tu documento está guardado. Lleva además una medición en vivo de tu selección. Selecciona una arista y ahí está su longitud. Selecciona dos caras y tienes el ángulo entre ellas. No hay una herramienta de medir aparte en la que entrar y salir.

La configuración activa
Arriba a la derecha de la cabecera está tu configuración activa: impresora, nozzle, calidad y material. No forma parte del documento. Es aquello con lo que tú imprimes, y alimenta las holguras que usa un objeto inteligente para que un agujero encaje en tu máquina y no en una genérica. Se explica junto al resto de la configuración de impresora.
El modo croquis es otra habitación
Entra en un croquis y la barra cambia por completo: formas, curvas, insertados y, en cuanto seleccionas algo, restricciones y cotas. Las herramientas 3D desaparecen, porque ninguna se aplica a un dibujo 2D.
Aprende a reconocer ese cambio de un vistazo. Si la barra te está enseñando círculos y arcos, estás dentro de un croquis, y lo que pulses se aplica al dibujo y no al sólido. Finalizar croquis te saca de él.
Las esquinas del visor cambian con ella. El ViewCube desaparece —un croquis está bloqueado de frente, así que no hay giro libre que ofrecer— y en su sitio aparece un control pequeño con dos flechas: un clic es un cuarto de vuelta, que es todo lo que necesita un dibujo que quedó tumbado. Debajo, pegada al borde inferior, hay una línea que te dice si el croquis está sujeto del todo, sobredefinido, o cuántos grados de libertad le quedan sueltos. Cada área cerrada que el editor encuentra lleva un gris apenas perceptible, más fuerte bajo el cursor, para que veas que un contorno cierra de verdad antes de que una extrusión lo rechace.
Las ventanas de herramientas también cambian. Dentro de un croquis las referencias no son seleccionables, así que esa ventana no se ofrece ahí. Cuerpos sí, y merece la pena abrirla: ocultar el sólido sobre el que estás dibujando suele ser la única forma de ver tus propias líneas.

El bucle, en veinte segundos
Construye casi cualquier pieza repitiendo un solo bucle: elige un plano, dibuja, convierte el dibujo en sólido y luego modifica ese sólido. Aquí está entero en su versión mínima, un plano, un rectángulo y una extrusión:
Los modos de estudio
El selector de la cabecera cambia de modo el editor entero. Design es donde se modela, y es lo que cubre este itinerario. Media está a su lado y abierto para todo el mundo: páginas de especificaciones y clips cortos de una pieza. Analyze y Print todavía no están abiertos. Lo estarán, y este itinerario crecerá con ellos.
Ver también
- Seleccionar y navegar: cómo elegir lo que estás señalando
- Atajos de teclado: las letras, cuando la barra ya te ha enseñado dónde viven
- Crear un croquis: lo primero que se construye
