Redondeo
Usa Redondeo para redondear una arista. Selecciona una o más aristas, pulsa F y escribe un radio.
Un radio, muchas aristas
Una operación de redondeo lleva una lista de aristas y un solo radio. Todas las aristas se llevan el mismo número. Dos radios distintos en una pieza son dos redondeos, y partirlos así te deja cambiar uno sin tocar el otro.
El radio admite lo mismo que una cota: un número, un parámetro, una expresión. Tiene que ser mayor que cero y no pasar de 100 mm.
Todas las aristas tienen que ser del mismo cuerpo. Selecciona aristas de dos cuerpos y la operación se niega en vez de adivinar cuál querías. Vuelve a elegir dentro de un solo cuerpo, y haz un segundo redondeo para el otro.
Si vuelves a abrir un redondeo ya hecho, su fila Aristas arranca con las aristas que ya tiene, así que el siguiente clic añade una más en vez de empezar la lista de cero. Dentro de esa selección no hace falta ningún modificador: un clic normal añade una arista, un segundo clic sobre esa misma arista la quita, y un rectángulo arrastrado sobre el modelo añade todas las que atrape. Ese rectángulo es la forma de llenar una lista larga de aristas en un solo gesto.
Por qué fallan los redondeos, y qué hacer
El redondeo es la operación que más falla en una pieza real, y debajo del campo del radio no hay nada que te diga cuánto radio cabe. Ahí no se imprime ningún máximo, y es a propósito: la única respuesta fiable sale de pedirle al núcleo que lo construya, y esa pregunta se hace cuando la construcción ya ha fallado. Cuando falla, el mensaje trae un número dentro, sin traducir:
A 5 mm fillet does not fit here — the largest that fits is 4.6 mm
Ese número no es una estimación. Al fallar se vuelve a intentar el mismo redondeo sobre las mismas aristas con el radio partido por la mitad una y otra vez, hasta dar con el mayor que el núcleo acepta, y se ofrece debajo del campo como un botón de un clic: Usar 4.6 mm. La causa habitual es justo la que dice: un radio mayor que el material que rodea la arista. Un redondeo de 5 mm en una pared de 6 mm no tiene dónde meterse.
Hay otros dos veredictos que salen en su lugar. Cada arista admite el radio por su cuenta, pero juntas los redondeos chocan —dos redondeos que comparten una cara de 2 mm— y llega, también sin traducir, como «The selected fillets run into each other — the largest that fits all of them is 1.8 mm»; la salida es ese número o menos aristas en esta operación. La arista ya es suave, es decir, las dos caras que se encuentran ahí son tangentes y no hay esquina que redondear; ese sí llega traducido, «La arista elegida ya es suave», y ningún radio lo va a arreglar: esa arista sobra en la lista.
Cuando no se puede hacer ese diagnóstico, sobrevive el mensaje viejo y más vago, sin traducir:
Fillet geometry failed — common causes: radius too large, edges interfere, edges not connectable, tangency problem. Try a smaller radius or fewer edges.
Entonces la salida es la que él sugiere: parte el radio por la mitad y reconstruye. Si funciona, el problema era el tamaño. Si sigue fallando, parte la operación: redondea en una las aristas que van bien y trata aparte la conflictiva.
Cuando una arista desaparece
Un redondeo se acuerda de las aristas que elegiste por su identidad; el punto donde hiciste clic da igual. Así las conserva a través de casi cualquier edición anterior. Cuando alguna deja de existir de verdad, la operación redondea las que quedan y sigue, pero lo dice: el paso mantiene su color y se marca en la esquina, y su etiqueta pone «1 de 4 aristas no se han podido volver a identificar». Si se han ido todas, el redondeo falla del todo, y el mensaje nombra al paso que debería haberlas hecho y qué ha sido de él: «3 de 3 aristas referenciadas ya no existen — creada por Cortar 2, que se ha eliminado».
Hay una edición que provoca esto más de lo que parece, y no es una edición que hagas tú. Todo cuerpo terminado se limpia antes de pasar al siguiente paso: las caras coplanarias y las aristas colineales que son un resto de cómo se construyó la forma —la costura que deja una fusión donde se tocaban dos sólidos, el anillo que deja un corte donde la pared de la herramienta cruzó el borde de una cara— se funden, porque no son parte del modelo que dibujaste. Un redondeo apuntado a una de ellas se queda sin nada a lo que agarrarse: o resuelve sobre una arista vecina y se marca como incierto, o falla con el mensaje de arriba. Lo que no hace nunca es redondear en silencio otra arista distinta.
Después de cualquier edición que cambie la forma sobre la que se apoya un redondeo, mira si el paso lleva ese aviso y vuelve a elegir lo que haya perdido.
Ver también
- Chaflán: un bisel plano en vez de un redondeo
- Vaciado: vaciar una pieza después de redondearla
- Trabajar con varios cuerpos: por qué el orden mantiene vivos los redondeos
