Gridfinity: la cuadrícula de 42 mm hecha para encajar
Descargas una cubeta Gridfinity, la imprimes tal cual y la dejas caer sobre la baseplate. O no entra —hay que empujarla y sale con un chasquido de plástico forzado— o baila en su hueco con holgura de sobra. El estándar está definido hasta la décima de milímetro: el pie, el socket y el hueco entre ambos son cotas fijas que miles de piezas comparten. El problema no es el diseño, que encaja a la perfección en pantalla; es que el FDM mueve esas cotas antes de que la pieza llegue a tu mano, y siempre en el mismo sentido. Este artículo es el mapa de esas cotas y de cuánto tienes que corregirlas para que tu cubeta caiga en cualquier baseplate del mundo.
La cuadrícula: 42 mm de paso, 7 mm de unidad
Gridfinity descansa sobre dos números. El primero es el paso de cuadrícula: 42 mm. Cada celda ocupa un cuadrado de 42 × 42 mm, y toda pieza del sistema —cubetas, baseplates, adaptadores— se mide en múltiplos enteros de esa celda. Una cubeta "2 × 1" cubre dos celdas de ancho por una de fondo; una baseplate "3 × 2" ofrece seis huecos. El 42 no es arbitrario: tiene muchos divisores y deja una celda que aloja cómodamente los pies con sus chaflanes sin desperdiciar espacio.
El segundo número gobierna la altura: la unidad de 7 mm, que se abrevia U. La altura de una cubeta se cuenta en U, y aquí está el detalle que más confunde: la cota en U es la altura del cuerpo, sin el labio de apilado. El labio se suma por encima, unos 4,4 mm, así que una cubeta de 3U mide 21 mm de cuerpo y, con labio, ronda los 25,4 mm de alto. Ese labio no cuenta para el paso de una pila: cuando apilas, el pie de la cubeta de arriba se hunde en el labio de la de abajo y recupera esos 4,4 mm, de modo que cada cubeta de la pila sube exactamente 7 · U. Modela el cuerpo en múltiplos de 7 mm y deja que el labio quede por encima; ahí es donde anida el pie de la siguiente.
| Magnitud | Valor | Nota |
|---|---|---|
| Paso de cuadrícula | 42 × 42 mm | una celda |
| Unidad de altura (U) | 7 mm | la altura se cuenta en U |
| Altura de cubeta 3U | 21 mm | cuerpo, sin labio (≈25,4 mm con labio) |
| Labio de apilado | ≈4,4 mm | se suma sobre la cota en U |
| Lado superior del pie | 41,5 mm | 42 − 2 × 0,25 mm de holgura |
| Holgura de encaje | 0,25 mm/lado | ajustable 0 a 0,5 mm |
El pie: tres bandas apiladas y un chaflán que centra la pieza
Lo que hace que Gridfinity sea Gridfinity es el perfil del pie, idéntico en todas las piezas que apoyan en la baseplate. Míralo de perfil y verás tres bandas apiladas, de abajo arriba: un chaflán inferior de 0,8 mm que abre la boca del pie, una pared recta de 1,8 mm en medio y un chaflán superior de 2,15 mm que cierra contra el cuerpo. Suman 4,75 mm de altura de pie. La cara superior de ese pie mide 41,5 mm de lado: los 42 mm de la celda menos 0,25 mm de holgura a cada lado.
El chaflán inferior a 45° no es decorativo. Cuando sueltas la cubeta desalineada sobre la baseplate, ese plano inclinado toca primero la esquina del socket y desliza la pieza hacia el centro a medida que baja: se centra sola. Por eso importa tanto que ese chaflán salga limpio. Es la geometría de guiado, y cualquier deformación en su boca estropea el encaje.
Los 0,25 mm de holgura por lado son la clave de todo el ajuste, y es también ahí donde el FDM te va a traicionar.
Por qué 0,25 mm de holgura no es tu holgura
El estándar deja 0,25 mm de hueco por lado entre la cara del pie (41,5 mm) y la pared del socket. Sobre el papel, eso es un hueco de posicionamiento generoso: la pieza cae, se centra y queda firme sin bailar. Imprímela a cota nominal, sin embargo, y el hueco desaparece.
La razón es el sesgo sistemático del FDM, el mismo que desarrolla Holguras impresas reales: los sockets se encogen y los pies engordan. El socket de la baseplate es un agujero, y los agujeros salen pequeños —el cordón muerde hacia dentro, el material se contrae al enfriar—. El pie es un saliente, y los salientes salen gruesos —el cordón se deposita hacia fuera y la primera capa se aplasta y se ensancha—. Los dos errores empujan en el mismo sentido: comen el hueco. Un pie y un socket bien calibrados se comen con facilidad 0,10–0,15 mm por lado, y de un presupuesto de 0,25 te queda una décima escasa: un roce, cuando no interferencia directa.
Por eso no imprimas a la holgura del estándar: súbela para tu impresora. Un buen generador de Gridfinity expone la holgura como parámetro editable (0 a 0,5 mm por lado en el estándar). Deja que el nominal de 0,25 aterrice en 0,15 reales y, si tus pies abultan más de la cuenta, sube a 0,35–0,40 mm/lado hasta que la cubeta caiga con un ligero juego y se centre sola. Es exactamente el razonamiento de Elegir ajustes: holgura, transición, interferencia: eliges la familia —aquí, posicionamiento con guiado— y luego conviertes la intención en un número medido en tu máquina, no copiado del plano.
Baseplates: lite, magnética y atornillable
La baseplate es la placa que recibe los pies. Su cara superior es una rejilla de sockets, uno por celda, cada uno con el negativo del perfil del pie más la holgura. Hay tres familias según lo que lleven debajo.
La lite es solo sockets sobre un suelo fino: la más ligera y rápida de imprimir, sin sujeción: se queda quieta por su propio peso y por la fricción de los pies. La magnética engrosa el suelo hasta unos 2,8 mm para alojar un imán de 6 × 2 mm en un alojamiento bajo cada celda, dejando por encima un techo cerrado de ~0,8 mm (un par de perímetros macizos) contra el que pegas el imán con cola. Ese techo cumple dos funciones: da superficie de encolado y esconde el imán para que no se vea desde arriba. La atornillable cambia el alojamiento del imán por un agujero M3 pasante para fijar la placa a una superficie.
Imanes y tornillos se colocan en la misma retícula: cuatro por celda, a 13 mm del centro de cada una, hacia las cuatro esquinas. Esa posición garantiza que una cubeta magnética de cualquier medida encuentre imán bajo cada uno de sus pies.
El labio de apilado y las cubetas paramétricas
Las cubetas se apilan gracias al labio de apilado: los 4,4 mm superiores de la pared llevan un reborde perfilado que es, en realidad, el negativo del socket de la baseplate. Cuando pones una cubeta encima de otra, el pie de la de arriba anida dentro de ese labio y se centra con los mismos chaflanes a 45° que lo asentarían en una baseplate. El pie se hunde en el labio y recupera su altura —por eso la cota en U se cuenta sin él—, y la pila queda estable y alineada sin tocar el contenido de la cubeta inferior. Si comprimes ese labio o lo modelas más fino, el pie ya no asienta limpio y la pila se tambalea.
El resto de la cubeta es paramétrico y se controla con pocas cotas. La altura, que se da en U. Las divisiones internas: ranuras verticales talladas cada 21 mm —media celda— con 1,6 mm de ancho para alojar un divisor de 1,2 mm con su propia holgura de deslizamiento. Las pestañas de etiqueta: un pequeño alero frontal donde va la etiqueta impresa o escrita. Y los scoops: una rampa interior curva en el fondo que permite barrer las piezas pequeñas hacia arriba con el dedo en vez de rascar una esquina recta.
El divisor deslizante y la tapa son piezas aparte del mismo sistema. El divisor entra en esas ranuras de 1,6 mm; la tapa monta sobre el labio y cierra la cubeta para moverla sin que se derrame lo que lleva dentro.
Adaptadores, conectores y cómo imprimirlo compatible
Dos cubetas sueltas sobre una baseplate lite se separan si empujas el cajón. El patrón comunitario para bloquearlas es el conector de borde: un alojamiento en cola de milano tallado bajo la placa donde entra un clip en pajarita que abraza dos placas contiguas y las traba contra la separación. No hay un estándar oficial de conector con cotas publicadas: es una convención de la comunidad, y cada generador dibuja su cola de milano con medidas ligeramente distintas. Por eso, con un conector, imprime el clip y su hembra con el mismo generador y la misma holgura; no mezcles un clip de un proyecto con una placa de otro esperando que las colas de milano coincidan. En la misma familia caen los adaptadores que llevan la cuadrícula a un cajón concreto o a un hueco Kallax: son placas a medida con el mismo perfil de socket por arriba.
Al imprimir, orienta la cubeta con los pies hacia abajo, como se usa. El chaflán del pie está a 45°, es autosoportado (por encima del umbral de voladizo) y no necesita soportes. Pero esa misma orientación pone la boca del pie en la primera capa, y esta se aplasta: el pie de elefante engorda justo la banda que encaja y cierra el hueco por abajo. Es el efecto que describe Agujeros, pivotes y aplastado de la primera capa, y aquí actúa sobre la geometría de encaje más sensible. Compénsalo con holgura y con la compensación de pie de elefante del laminador, nunca rebajando el ángulo del chaflán, que es lo que lleva la pieza al centro. Y no compenses dos veces: si activas la compensación XY del laminador, no vuelvas a abrir la holgura en el modelo.
Calibra la holgura una vez
El perfil del pie, el paso de 42 mm y la unidad de 7 mm los fija el estándar; el único número que pones tú es la holgura. El tamaño en unidades de cuadrícula (1 × 1, 2 × 1, 2 × 2, 3 × 2 y demás) y la altura en U son solo cómo de grande y de alta quieres la pieza. Fija la holgura una vez con la tira de arriba y cada cubeta que imprimas —cuerpo, divisor o tapa— caerá en cualquier baseplate compatible del mundo.
Cuando quieras que las piezas queden bloqueadas entre sí en lugar de solo apoyadas —sin imanes ni tornillos, por pura geometría de clic—, el paso siguiente es Clickfinity: cubetas que encajan con un clic.