IKEA Lack: enclosures, patas y uniones

10 min readUpdated jun 2026

La mesa Lack cuesta lo que un rollo de filamento y, por eso, se ha convertido en el chasis de referencia de medio mundillo de la impresión 3D: apilas dos o tres, cierras los laterales con metacrilato o cartón pluma y tienes un enclosure que retiene calor para el ABS y contiene el ruido y el olor. Pero una mesa sola no es un enclosure. Lo que la convierte en estructura son las piezas impresas que unen una mesa con la de abajo, y que amarran una máquina que se mueve. Si las diseñas como un adorno, se rajan por una línea de capa el día que la impresora acelera. Este artículo trata de las cotas de la Lack y de cómo imprimir las uniones y las patas para que aguanten.

Qué es y por qué se apila

La Lack es la mesa auxiliar barata de IKEA: un tablero cuadrado sobre cuatro patas huecas de aglomerado con recubrimiento. La gracia para nuestro uso es la geometría. La tapa es una superficie plana y rígida donde apoyar la impresora, y las patas son prismas rectos que suben hasta la tapa siguiente. Apila dos mesas —una de base, otra invertida o elevada encima— y el hueco entre tapas es tu volumen cerrado. Con tres, tienes cámara y estante para bobinas y electrónica.

El problema es que IKEA no diseñó esto para apilarse. La mesa se sostiene sola, pero en cuanto pones una segunda encima, las patas de arriba tienen que anclarse a la tapa de abajo, y ahí es donde entra tu diseño. La impresora se apoya sobre la tapa de la mesa inferior y su peso baja directo por las patas de esa mesa al suelo; eso no lo cargan tus piezas. Lo que sostienen las cuatro uniones impresas es el conjunto superior —la mesa de arriba con sus bobinas y su electrónica— y, sobre todo, hacen de amarre lateral: encajan la vibración de cada cambio de dirección del cabezal e impiden que el conjunto apilado bambolee.

Las cotas son orientativas: mídelas

La Lack cuadrada tiene una tapa de unos 55 x 55 cm, con patas de unos 45 cm de alto y sección cuadrada de alrededor de 45 mm de lado. Con esas cifras dimensionas una unión que abrace la pata, pero no imprimas nada a partir de esta tabla sin comprobar tu mesa.

Cotas orientativas de la Lack cuadrada (verifícalas en tu mesa)
Cota Valor aproximado Para qué la usas
Tapa (lado) ~55 x 55 cm Huella del enclosure, ancho de laterales
Altura de pata ~45 cm Altura de la cámara entre tapas
Sección de pata ~45 x 45 mm Interior del abrazadero de la unión
Grosor de tapa ~5 cm (con hueco interior) Longitud de tornillo, dónde muerde

Fíjate además en que la tapa es hueca: dos chapas de aglomerado con relleno de cartón en nido de abeja por dentro. El único material sólido que hay ahí son los tacos macizos de esquina, donde IKEA ancla las patas. Eso condiciona por completo dónde y cómo atornillas, y lo retomamos al hablar de los tornillos.

La unión de apilado: abraza la pata con holgura

La pieza central del enclosure es la unión que abraza la pata de la mesa de arriba y la fija a la tapa de la de abajo. Geométricamente es una caja: una cavidad cuadrada que envuelve el prisma de 45 mm, con una brida o pestaña por la que pasan los tornillos hacia la tapa inferior.

La cavidad no se dibuja a 45 mm. Una cavidad impresa sale más estrecha de lo que la modelas —el sesgo del FDM cierra los huecos y engorda los salientes, siempre en el mismo sentido—, así que a 45 mm nominales la pata no entraría, o entraría a martillazos rajando la pared por una línea de capa. Aquí no quieres apriete: quieres que la pata deslice dentro y que sean los tornillos, no la fricción, los que sujeten. Modela la cavidad con holgura de encaje deslizante, del orden de 0,3–0,4 mm por lado sobre la medida real de tu pata, es decir, un cuadrado interior de unos 45,6–45,8 mm si tu pata mide 45,0. Razona siempre por lado; solo al escribir la cota final sumas ambos lados: 0,3 mm por lado son 0,6 mm más de ancho total en la cavidad. El porqué de esas cifras y cómo medir tu propio número está en Holguras impresas reales.

Ese margen holgado no es solo para que la pata entre: las patas de aglomerado no son cuadrados exactos ni idénticas entre sí, y una cavidad ceñida que encaja en la pata delantera izquierda puede no entrar en la trasera derecha. La holgura absorbe esa variación propia del mueble. Si quieres eliminar el poco juego que deje, no lo hagas cerrando la cavidad: pon un tornillo lateral que apriete la pata contra una cara, o mete una cuña, y deja que el ajuste de base sea generoso.

FDM: estas piezas cargan peso, oriéntalas bien

Una unión de apilado no es una carcasa decorativa. Amarra el conjunto de arriba y encaja la vibración de la impresora en marcha: cada inversión del eje X lanza un tirón que la pieza recibe miles de veces por impresión. Eso cambia por completo cómo la fabricas.

El modo de fallo del FDM bajo carga es la delaminación: la pieza no cede como el metal, se abre por el plano entre dos capas, que es su dirección débil. La adhesión dentro de una capa es material continuo; entre capas es una soldadura, y siempre más floja. La regla es orientar la pieza para que la carga principal viaje dentro del plano de capa, no lo cruce en tracción. En una brida atornillada a la tapa, la fuerza que arranca el tornillo tira en perpendicular a la tapa; imprime la brida de modo que esa tracción corra a lo largo de los cordones y no despegue capas apiladas. Si dudas de la orientación, imprime dos y rómpelas a mano: encontrarás el plano débil enseguida.

A partir de ahí, sobredimensiona la propia pieza. No compite por gramos.

Sobre los tornillos: no confíes solo en que la pieza abrace la pata. Que los tornillos atraviesen la brida y muerdan la tapa de la mesa de abajo, de rosca para madera/aglomerado, del orden de 4–5 mm de diámetro, y colócalos sobre los tacos macizos de esquina —o pásalos de lado a lado del tablero—, nunca sobre la zona central hueca, donde la rosca no agarra. Si vas a montar y desmontar el enclosure a menudo, un inserto térmico en la propia pieza impresa te da una rosca metálica reutilizable que no se pasa; ese patrón y cómo dimensionar el boss que lo recibe están en Tornillería métrica: patrones M3/M4/M5, torretas e insertos.

Patas, pies y movilidad

Más allá de la unión de apilado, la Lack pide otras piezas impresas alrededor de sus patas. Los pies son los más socorridos: una tapa que calza en el extremo de la pata de 45 mm y aporta una base antideslizante, o eleva la mesa para pasar cables por debajo, o nivela un suelo desigual. Se diseñan igual que la cavidad de la unión —abrazan el prisma con el mismo margen deslizante de 0,3–0,4 mm por lado— pero cargan a compresión pura contra el suelo, la dirección amable del FDM: las capas se apilan en el sentido de la carga y trabajan aplastadas, no despegándose. Aun así, una base ancha reparte mejor la carga y no vuelca.

Para mover el conjunto, un adaptador de rueda que encaje en la pata y reciba una rueda con freno estándar convierte el enclosure en un carro. Aquí vuelve a mandar la orientación: la rueda mete carga lateral y momentos cuando empujas, no solo peso vertical, así que el adaptador sufre a flexión. Orienta para que esa flexión no abra capas, engruesa las paredes y, si la máquina es pesada, prioriza ruedas con placa atornillada a una pieza impresa gruesa antes que un vástago fino que hace palanca. Un enclosure con impresora dentro pesa lo suyo, y una rueda que se raje con el carro en marcha tira la máquina al suelo.

Antes de imprimir cualquiera de estas piezas, vuelve a lo de siempre: mide tu pata real. La sección de 45 mm y la tapa de 55 cm son puntos de partida, no verdades del universo, y la pieza que sujeta tu impresora merece salir de un calibre, no de una tabla. Cuando tengas tus cotas y tu holgura medida, Holguras impresas reales te da el número por lado para tu material y tu boquilla.