IKEA Ivar y Pax: pasadores y accesorios
Se te ha perdido un pasador. Una balda de la estantería Ivar se queda coja porque falta uno de esos cuatro pernos metálicos que la sostienen, o el armario Pax vino con soportes justos y quieres montar una balda extra para la que el armario no traía tornillería. La tentación es obvia: imprímelo tú mismo. Y se puede, pero con una condición que no se negocia: ese pasador no es un adorno, es la pieza que aguanta el peso de la balda y todo lo que pongas encima. Y una pieza mal orientada en FDM se parte por una línea de capa sin avisar. Este artículo va de eso: de la retícula de agujeros que usan Ivar y Pax, de cuánta holgura darle al pasador para que entre sin bailar, y de cómo orientarlo para que la carga no lo arranque.
Qué son y cómo sostienen la balda
La Ivar es la estantería de pino macizo, con esos laterales altos y una columna de agujeros por la que decides a qué altura va cada balda. La balda no se atornilla: se apoya sobre pasadores o soportes que has metido en los agujeros a la altura que quieras. Ajustas la altura cambiando el pasador de agujero. Esa es toda la gracia del sistema, y por eso el pasador es una pieza de carga, no un tope decorativo.
La Pax es el armario ropero modular, de tablero recubierto en vez de pino, pero la idea de fondo es la misma para sus baldas y accesorios internos: una columna de agujeros en el lateral y un soporte que entra en el agujero y sostiene la balda, la barra o el cajón. Cambia el material del mueble y la forma exacta del herraje, pero no cambia el principio: el peso baja de la balda al soporte, del soporte al pasador y del pasador a la pared del agujero. Cada eslabón de esa cadena tiene que estar dimensionado, y el que imprimes tú es el más débil.
La retícula: paso vertical y sistema de 32 mm
Los agujeros no están donde caiga: siguen un paso vertical regular. La Pax, como buena parte del mueble de tablero, se apoya en el sistema de 32 mm: los agujeros de sus laterales están espaciados en múltiplos de 32 mm, la misma retícula que usan Besta y casi toda la carpintería industrial. Eso te da una ventaja: si mides bien un tramo, puedes predecir el resto, porque el paso no se inventa agujero a agujero. El artículo IKEA Besta: el sistema de 32 mm y sus fijaciones desmenuza esa retícula y sus herrajes con detalle.
La Ivar tiene su propia columna de agujeros con su propio paso, distinto del de la Pax y pensado para el grosor del pino, no del tablero. No mezcles las cotas de una con las de la otra. Y ojo con el diámetro: el paso vertical te dice a qué altura ponerlo, pero es el diámetro del agujero el que manda sobre el pasador. Esa es la cota que de verdad tienes que acertar.
| Cota | Ivar (pino) | Pax (tablero) |
|---|---|---|
| Paso vertical de agujeros | ~50 mm entre agujeros contiguos | múltiplos de 32 mm |
| Diámetro del agujero del pasador | ~6–7 mm (mídelo) | ~5 mm (mídelo) |
| Retícula de referencia | columna propia de Ivar | sistema de 32 mm |
| Función del herraje | pasador que apoya la balda | soporte de balda / barra / cajón |
El pasador impreso es una viga en voladizo
Aquí está el porqué físico que decide si tu pasador aguanta o se parte. El pasador metálico original tiene un tramo dentro del agujero y deja fuera el resalte donde apoya la balda. Cuando cargas la balda, ese peso empuja hacia abajo sobre el extremo que sobresale, y el pasador trabaja como una viga en voladizo: está empotrado en el agujero y cargado en la punta. En la boca del agujero aparece un momento flector (la carga multiplicada por el brazo que sobresale) que estira las fibras de arriba del perno y comprime las de abajo. Esa tracción de flexión, no el simple cortante, es lo que rompe la pieza.
En FDM ese es exactamente el modo de fallo que más miedo da, porque cuesta mucho menos despegar dos capas que romper el material dentro de una misma capa. Esa es la dirección débil. Si imprimes el pasador de pie, con las capas apiladas cruzando el eje del perno, la tracción de flexión cae justo perpendicular a las capas e intenta separarlas una de otra. Y ahí no tienes material resistiendo: solo el pegado entre cordones. Se parte limpiamente por una línea de capa, casi siempre el día que apoyas algo pesado.
La orientación correcta es tumbar el pasador: imprímelo acostado, con el eje del perno paralelo a la cama, para que los cordones corran a lo largo del perno. Así las fibras que la flexión estira son material continuo del cordón, no la unión entre capas. Pierdes algo de acabado en la cara que toca la cama, pero ganas la resistencia que necesitas. El artículo Holguras impresas reales explica por qué esta dirección de capa manda tanto en cualquier pieza que reciba carga.
Y la orientación no es lo único: en una pieza de carga las paredes y el relleno pesan tanto como la dirección de capa. Un pasador bien tumbado pero hueco falla igual. Dale muchos perímetros, cuatro o más, y un relleno alto, del 60 % para arriba o directamente sólido. Un perno de 5 o 6 mm apenas tiene sitio para relleno interior, así que sube perímetros hasta que la sección se cierre casi maciza sola.
Holgura: el pasador sale gordo, el agujero sale pequeño
El pasador entra en un agujero, así que es la parte macho de la unión, y en FDM las partes macho salen engordadas. Y no es por la contracción: la contracción térmica encoge, nunca añade cota. Lo que engorda el saliente es otra cosa. El perímetro se deposita por fuera del contorno nominal y le suma un ancho de cordón; y la primera capa se aplasta y ensancha la base, el pie de elefante. El resultado tiende a quedar con algo más de cota de la que dibujaste. Si modelas el pasador al diámetro nominal del agujero, no entra: raspa, y si lo fuerzas, abres la boca del agujero del mueble o rajas el propio pasador.
Por eso das holgura por lado. Modela el pasador con el diámetro del agujero menos 0,15–0,20 mm por lado en PLA, es decir, entre 0,3 y 0,4 mm menos de diámetro que el agujero medido. Con eso entra a mano, apoya firme y no baila. Si lo quieres a presión para que no se salga al mover la balda, quédate en el extremo bajo, 0,15 mm por lado; si prefieres poder sacarlo y recolocarlo, súbelo a 0,20 mm por lado. En PETG añade otros 0,05–0,10 mm por lado, porque rezuma y sale aún más gordo. Estos números son el punto de partida; el número bueno lo da tu impresora, y la forma honesta de fijarlo es imprimir el pasador en tres diámetros escalonados de 0,1 en 0,1 mm y probar cuál entra como buscas.
| Qué quieres | Diámetro del pasador respecto al agujero | Se nota como |
|---|---|---|
| Entra a presión, no se sale | agujero − 0,15 mm/lado (−0,3 mm Ø) | cuesta un poco, queda fijo |
| Entra a mano, se recoloca | agujero − 0,20 mm/lado (−0,4 mm Ø) | entra con los dedos, apoya firme |
| PETG, cualquiera de los dos | resta 0,05–0,10 mm/lado más | compensa el rezumado del PETG |
Recuerda razonar siempre por lado y convertir a diámetro solo al final: 0,20 mm por lado son 0,40 mm menos de diámetro, el doble. Es el error clásico, restar la holgura una sola vez y quedarte con la mitad del hueco que querías.
Qué más imprimir para Ivar y Pax
El pasador es lo básico, pero la misma retícula abre la puerta a más piezas útiles, y la mayoría recibe menos carga que la balda, así que son mejores candidatas para el plástico:
- Soportes de balda extra, para poner una repisa donde el mueble no traía apoyos. Reparten el peso sobre más superficie que un simple pasador, así que fallan más tarde; aun así, oriéntalos con las capas a favor de la carga.
- Topes y limitadores, para que una balda no se deslice hacia fuera o para marcar una posición fija. Casi no cargan, imprímelos como quieras.
- Guías de cable, que se encajan en los agujeros libres para pasar el cargador o la tira LED por detrás de la Pax sin que cuelgue.
- Accesorios internos del armario: separadores, ganchos, bandejitas que aprovechan los agujeros del sistema de 32 mm de la Pax para colgarse sin taladrar.
Para cualquiera de ellos, el proceso es el mismo de siempre: mide el agujero real de tu mueble, da holgura por lado al saliente que entra, y si la pieza carga, túmbala para que las capas trabajen en la dirección resistente. El artículo IKEA Kallax: insertos, divisores y patas aplica la misma lógica a otro mueble del mismo catálogo, por si tu montaje mezcla varios.
El paso siguiente, antes de imprimir una tanda, es ese mismo test de diámetros escalonados: pruébalo en el agujero de tu Ivar o tu Pax concretos, quédate con el que encaja y, a partir de ahí, dejas de adivinar y todos tus pasadores salen a la primera.