Leer la ficha técnica de un material
Abre la ficha técnica de cualquier filamento y te encuentras una columna ordenada de números: resistencia a tracción 50 MPa, módulo 3,5 GPa, elongación a rotura 6 %, HDT 55 °C. Parece rotundo, y lo es — para una barra sólida y perfecta de ese plástico, inyectada en molde y estirada hasta romper en un laboratorio. Tu pieza impresa no es nada de eso. Está formada por cordones apilados con huecos entre ellos, es hueca por dentro y aguanta más a lo largo de los cordones que atravesándolos. Así que la primera destreza no es leer los números, sino saber qué te siguen diciendo cuando la pieza es FDM y no una probeta de laboratorio.
Qué significa cada número
La resistencia a tracción (MPa) es cuánto puedes tirar antes de que el material se desgarre. El módulo a tracción y a flexión (GPa) miden ambos rigidez, aunque no coinciden exactamente: la flexión suele dar una cifra algo mayor que la tracción — cuánto resiste la pieza a doblarse bajo carga. Un módulo alto se siente sólido y recupera; uno bajo cede. La elongación a rotura (%) es cuánto se estira el material antes de partirse, y es tu mejor indicador barato de tenacidad: un plástico frágil rompe a un puñado de por ciento, uno tenaz llega a decenas y absorbe el golpe. El impacto mide ese mismo instinto de forma directa — energía absorbida en un golpe seco. La HDT, temperatura de deflexión térmica, es aproximadamente donde la pieza empieza a reblandecerse y ceder bajo carga, y la transición vítrea, muy relacionada, es donde el plástico deja de ser rígido y se vuelve gomoso.
| Propiedad | Qué te dice | Unidades | Para tu pieza |
|---|---|---|---|
| Resistencia a tracción | Carga antes de desgarrarse | MPa | Cuánta fuerza aguanta |
| Módulo a tracción / flexión | Rigidez — resistencia a doblarse | GPa | Si flexa en uso |
| Elongación a rotura | Ductilidad — estiramiento antes de partir | % | Indicador de tenacidad: frágil o tenaz |
| Resistencia al impacto | Energía absorbida en un golpe seco | kJ/m² | Sobrevive a una caída |
| HDT | Dónde se reblandece bajo carga | °C | Calor que soporta |
| Transición vítrea (Tg) | Dónde se vuelve gomoso | °C | El techo duro para el calor |
Léelos como relativos, no como absolutos
Aquí está la salvedad que te libra de decisiones malas: cada uno de esos números se midió en una probeta sólida e isótropa. Tu pieza es anisótropa y en parte hueca, así que su resistencia real depende del número de perímetros, del relleno y — muchísimo — de la orientación. Esos 50 MPa no son la resistencia de tu soporte. Trata la ficha como tratarías la hoja de especificaciones que compara dos coches: úsala para ordenar materiales entre sí, no para predecir el número exacto que alcanzará tu pieza. Que el PETG estire más que el PLA es una verdad fiable también en tu pieza; la cifra absoluta no lo es.
Deja que la pieza elija el número
No necesitas sopesar los seis números por igual. Una pieza suele tener una exigencia dominante, y esa exigencia apunta a un número. Una plantilla que no debe deformarse vive y muere por el módulo. Un clip que se encaja a diario vive por la elongación. Una pieza en un coche caliente vive por la HDT. Encuentra el fallo contra el que estás diseñando, lee la columna que lo gobierna y deja el resto como desempates.
Una vez que lees la ficha como una comparación ordenada y no como una promesa, el siguiente paso es desenredar las tres propiedades que más se confunden — eso es Rigidez, resistencia y tenacidad.